Renuncio a presupuesto: ¿Qué?

Cuando llevamos un vehículo a revisar a un Servicio Oficial hay ciertas cosas que no quedan del todo claras o bien parecen contradictorias. Hoy vamos a explicar el derecho del usuario a un presupuesto escrito o en su defecto, una renuncia al mismo.

Renuncio a presupuesto: ¿Qué?

 Cuando llevamos un vehículo a revisar a un Servicio Oficial hay ciertas cosas que no quedan del todo claras o bien parecen contradictorias. Hoy vamos a explicar el derecho del usuario a un presupuesto escrito o en su defecto, una renuncia al mismo.

Esto sucede cuando llevamos el coche al taller y al hacer la orden de reparación (recordemos que este documento es indispensable ya que constituye un contrato por el cual el servicio oficial realiza las operaciones que solicita el cliente habiendo un acuerdo de por medio materializado en la firma del cliente y del taller) nos invitan a renunciar al presupuesto escrito.

  • La renuncia al mismo tiene sus ventajas e inconvenientes ya que:
  • Un presupuesto escrito requiere más tiempo en la intervención porque hay que valorar el vehículo incluyendo en el documento todos los materiales precisos y mano de obra.
  • Si surgiese algún tipo de intervención o avería oculta después de realizar el presupuesto, habría que redactar uno nuevo siendo precisa nuevamente la firma del cliente.
  • Un presupuesto escrito lleva un coste adicional si no se acepta que depende del taller en el que se haga. Este coste no será facturable si el presupuesto es aceptado.
  • Un presupuesto escrito da la certeza fehaciente que garantiza que el importe presupuestado será exacto al importe final a abonar.
  • La renuncia no excluye una aproximación verbal de la cuantía a abonar tras la intervención, como tampoco la posibilidad de comunicar nuevas intervenciones o averías ocultas tras una primera estimación del coste de la reparación. Al renunciar al presupuesto, se renuncia al presupuesto escrito pero no a estimaciones verbales.

En una revisión de mantenimiento

Las revisiones del vehículo son estándar. Se sustituyen las piezas y se ponen los materiales que preconiza el fabricante. Es por ello que el importe total a abonar en dicha reparación sea estandarizado teniendo en cuenta el modelo del coche (motor, equipamiento, tiempo de baremo de mano de obra) sea muy similar en unos que en otros.

Cuando el vehículo es recepcionado por el taller, éste nos hará una orden de reparación (contrato de reparación) donde deberá ir reflejado las intervenciones a realizar. Es entonces cuando el cliente puede aceptarlo sin un presupuesto escrito o bien rechazarlo o bien aceptarlo previo presupuesto escrito.

En los presupuestos escritos deberá aparecer:

  • Nombre y domicilio del propietario del vehículo.
  • Identificación del vehículo, marca, modelo, número de kilómetros recorridos y matrícula.
  • Reparaciones que se deben efectuar, elementos para reparar y/o sustituir y cualquier otra actividad con indicación del precio total y desglosado, que debe abonar el cliente.
  • Tiempo de validez del presupuesto (como mínimo, 12 días hábiles).
  • Espacio para fecha y firma del usuario, cuando éste acepte el presupuesto.

Cuando el usuario renuncia al presupuesto previo a la reparación de su automóvil debe constar la frase preceptiva «Renuncio al presupuesto» del puño y letra del cliente en la orden de reparación, así como la firma de éste. Así mismo, el taller tendrá a disposición del público la justificación documental del origen de los repuestos que monta y sus respectivos precios. Habrá de entregar al cliente las piezas sustituidas, y cuando exista la posibilidad de elegir piezas usadas deberá contar con la conformidad escrita del cliente.

En una intervención en la que intervengan terceros (Garantía del vehículo, Compañías aseguradoras, Rentings) en las que el cliente no tenga que abonar cantidad alguna.

El taller no estará obligado a presupuestar la avería al cliente ya que éste no realizará el abono de la intervención. Es por tanto que el servicio oficial pasará un presupuesto escrito a terceros que tras la aceptación de los mismos dará autorización a la reparación del coche como si de una aceptación por escrito fuera por parte del cliente.

Me niego a renunciar al presupuesto escrito ¿y ahora qué?

El taller reparador dará al cliente un presupuesto escrito que se demorará tanto tiempo requiera la valoración de la intervención tras la cual deberá presentar este documento al cliente para que con su firma de su aprobación a dicha intervención.

Renuncio al presupuesto escrito, no telefónico.

El taller se mantendrá siempre en contacto con el cliente para informarle de posibles averías ocultas o para dar una estimación telefónica del importe a abonar si no puede realizarlo una vez se recepcione el coche.

Cuando la reparación esté finalizada, el taller avisará al cliente del importe total de la factura a abonar (en el caso de pago). En caso de pago por terceros (compañías, seguros, rentings, etc…) el cliente tendrá derecho a recibir una copia de la factura que el taller presentará a estos. No es obligatorio salvo que se indique lo contrario (difiere de estos terceros en la política que tengan en referencia a esto).

Consejos

Creo que todo usuario que haya hecho una visita a un Servicio Oficial sabe de qué hablo. Ahora os doy mis consejos:

  • Revisiones: Renuncia a presupuesto.
  • Intervenciones mecánica rápida (frenos, suspensión, neumáticos) o carrocería rápida (un faro, un retrovisor, un retoque leve): Renuncia a presupuesto.
  • Intervenciones mecánica compleja, carrocería compleja que nos suponga coste: Presupuesto escrito.
  • Intervenciones pago por terceros: Renuncia a presupuesto y solicitud de factura que le pasará el taller al pagador.

 

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